Cánovas de Castillo
A inicios de Agosto de 1897 Angiolillo estaba en Guipúzcoa, el 8 de Agosto le dio tres disparos a Cánovas del Castillo mientras leía el periódico en sus días de descanso. El asesino fue detenido inmediatamente, en su juicio justifico su crimen. También declaró sus rechazó a la injusticia social y su amor al anarquismo. Fue condenado a muerte, el 19 de Agosto de 1897, a tan solo de once días de haber cometido el asesinato cumplió la sentencia.